Familia (20)
El meollo de la adopción por parte de parejas gays
por Administrator
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Por esos mismos días otro retrato tomado en un parque de Medellín muestra, también sonrientes pero una pizca menos entusiastas, a Ana y Verónica con una niña, un niño y un letrero de “¡Superfamilia!” sostenido por la mano argollada de la madre. En esta oportunidad hicieron pública su identidad. Antes habían pedido anonimato para contar su historia de amor y su paciente espera ante el fallo de la Corte Constitucional que decidirá si Verónica puede adoptar a los hijos biológicos de Ana.
A la ligera, se podría pensar que la situación de John y Furnish y la de las dos colombianas es básicamente la misma —una pareja homosexual que quiere hijos—, y por ende deberían recibir tratamiento legal equivalente. Tal pretensión haría caso omiso de dos circunstancias: los embarazos de Ana no requirieron vientre de alquiler y en esa familia la madre biológica ha estado siempre presente. Casi nada.
Elton y David dan pocos detalles sobre las madres de sus hijos. Comparten la donante de óvulo y también la gestante, con quien los padres mantuvieron contacto a lo largo del embarazo. El cantante anota que “es una mujer maravillosa, amable y encantadora y la quiero como a una hermana”. No precisa quién es ni cuánto le pagaron, pero aclara que tienen “el deber de cuidarla y mantenerla en el anonimato”.
En la asamblea nacional francesa el debate sobre la legalización de uniones del mismo sexo ha sido difícil y agitado, precisamente porque el derecho al matrimonio lleva incorporado el de adopción que, a su vez, dada la creciente escasez de menores sin hogar, tiene implicaciones sobre la llamada PMA (Procreación Médicamente Asistida). Se sabe que los cambios en la reglamentación de la PMA afectarán esencialmente a las parejas de lesbianas, ya que hay relativo acuerdo, incluso entre los sectores más dispuestos a desregular, en que las madres portadoras —los vientres de alquiler— sigan siendo ilegales. A los gays franceses les quedará la opción ya utilizada de la copaternidad: embarazo de una amiga y responsabilidad compartida de la crianza, como simulando un divorcio.
Élisabeth Guigou, exministra de Justicia socialista, apoya el matrimonio para todos y la adopción por parte de homosexuales, pero aclara que “cualquier cambio en la PMA para las parejas de mujeres no puede legitimar el uso de madres portadoras por parejas de hombres”. En buen romance, para la ley francesa no es lo mismo Elton y David que Ana y Verónica.
En Colombia convendría desmenuzar y refinar el discurso LGBT sobre adopciones. Las diferencias entre adoptantes gays o lesbianas han sido silenciadas, cuando son la pepa dura del debate.
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Cada familia cristiana es una “comunidad de vida y de amor” que recibe la misión “de custodiar, revelar y comunicar el amor, como reflejo vivo y participación real del amor de Dios por la humanidad y del amor de Cristo.
Para vivir el amor hace falta fundarlo todo en la experiencia de Dios, en la vida, en la fe y la esperanza.
En estas líneas queremos reflexionar especialmente sobre la responsabilidad que tienen los padres en el cultivo de la fe en la propia familia. No sólo respecto de los hijos, sino como pareja, pueden ayudarse cada día a conocer, vivir y transmitir la fe que madura en el amor y lleva a la esperanza.
Los hijos también, conforme crecen, se convierten en protagonistas: pueden ayudar y motivar a los padres y a los hermanos para ser cada día más fieles a sus compromisos .
De un modo más concreto, la familia en su conjunto o cada uno (según la propia edad) puede encontrar un momento al día para leer una parte del Evangelio. No se trata de una lectura simplemente informativa. Se trata de preguntarse, sencillamente, en un clima de oración: ¿qué quiere decirme Cristo con este texto? ¿Cómo ilumina mi vida?
Por desgracia, en algunos lugares no se ofrece una buena enseñanza cristiana a los niños. En otros, incluso, se les enseña ideas equivocadas. Toca a los padres velar para que la doctrina recibida por los hijos corresponda a una enseñanza sana sin prejuicios.
Hemos mencionado la importancia de conocer a fondo la Biblia. El estudio de la propia fe se enriquece a través de buenos libros, adaptados a cada edad. Unos serán cuentos navideños o novelas misioneras. Otros ofrecerán consejos para los adolescentes. Otros irán más a fondo sobre temas de fe, de ciencia, de moral.
Dos particulares ámbitos formativos se encuentran en los modernos medios de comunicación. Tenemos, en primer lugar, a los medios “clásicos” de noticias (televisión, radio, prensa). La familia no puede olvidar que en los mismos se ofrecen valoraciones sobre los hechos religiosos llenas de distorsiones o, incluso, de mentiras solapadas. Otras veces se escogen unos temas y se ocultan otros que tienen gran importancia para la vida de en familia. Los padres deben conocer estos peligros y hacerlos presentes a sus hijos.
En segundo lugar, tenemos el mundo informático, especialmente internet (aunque no sólo). También aquí reina un enorme caos, y los temas religiosos son tratados en algunas páginas con mucha superficialidad, si es que no se cae en manipulaciones grotescas.
Los padres están llamados a educar a los hijos para tener un sano espíritu crítico. No se trata de aislarlos (hay temas que, a base de presión informativa, se convierten casi en “obligados”), pero sí de guiarlos para saber que no todo lo que se dice por ahí es verdad, y para comprender que los medios de comunicación no permiten alcanzar una imagen exacta de los valores cristianos y morles.
Ayudará, en ese sentido, un doble esfuerzo. Por un lado, filtrar cualquier tipo de programas o de textos (escritos en papel o en la computadora) que presenten el mal como bien, que calumnien a personas o instituciones, que promuevan incluso actitudes claramente anticirstianas (desenfreno, hedonismo, consumismo, odio racial o clasista, etc.).
Fórmulas para convertir el negocio familiar en una dinastía
por Administrator
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Pese a los altos índices de fracaso en las empresas familiares (casi el 70%), existen algunas claves que las convierten en negocios rentables y duraderos. Un experto en el tema escribió un libro para demostrarlo.
Raúl Serebrenick experto y asesor de negocios familiares, ha dedicado casi toda su vida profesional en descifrar el mundo de los negocios en familia hasta que encontró una palabra para definirlos: dinastía.
Según Serebrenick el término no hace referencia solamente a las familias monárquicas y millonarias, sino que la palabra está aterrizada para aquellos que son capaces de formar una pequeña o mediana empresa familiar y mantenerla durante generaciones.
La crisis de generación de empleo en la que están inmersos muchos países cada vez incentiva más a la creación de empresas familiares por eso las recomendaciones señaladas han sido elaboradas durante años de estudio.
Para hacerse a una dinastía familiar el experto propone unas recomendaciones imprescindibles para el éxito y que están contenidas en su libro “Dinastías familiares, legado y riqueza”.
Si la familia lleva el emprendimiento en la sangre lo promueve frecuentemente en nuevos negocios e inversiones. No es suficiente con el trabajo arduo del creador de la empresa sino que es necesario que existan miembros en la familia preocupados por innovar y que en vez de gastar multipliquen el patrimonio.
Comunicación
Debe ser efectiva y acertada, acompañada de unas reglas de juego entre los miembros de la familia, para reducir las posibilidades de conflicto y en caso que estos se presenten, tener los mecanismos acordados previamente para ayudar a solventarlos.
Gobierno corporativo
Es útil para ayudar a soportar el trabajo de la continuidad empresarial. Es usual encontrar en algunas familias que no solo les es suficiente tener una estrategia en la empresa sino que además está alineada y potenciada en estructuras legales como asamblea familiar, consejo de familia o comités.
Trabajo en equipo
Si el trabajo es coherente y coordinado permite llevar a cabo el emprendimiento que permite alimentar ventajas competitivas como la de ser más rentables frente a sus competidores y arraiga el sentido de responsabilidad entre los demás miembros de la familia.
Compromiso con el legado familiar
Debe inculcarse a las nuevas generaciones en los procesos y toma de decisiones, dándoles poco a poco la responsabilidad de adquirir compromisos en la empresa y largo plazo esas acciones producirán valores agregados como la pasión y el gusto por pertenecer a una familia empresarial.
Fuente:www.finanzaspersonales.com.co
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El hecho de pertener a una familia por un largo tiempo, además del grado de intimidad diaria de la que disfrutamos con ella, parecería ser garantía de relaciones armoniosas y estables entre todos sus miembros. Pero la realidad es otra.
Las relaciones entre sus distintos miembros, llegan en ocasiones a constituirse en un problema bastante serio y preocupante, cuando no logramos establecer los vínculos afectivos que desearíamos con los demás. El convivir en armonía se ha constituído en todo un arte, que muchos de nosotros no cultivamos, en ocasiones por no considerarlo importante si al fin de cuentas a la familia hay que soportarla y punto; y otras veces por que no estamos dispuestos a destinarle el esfuerzo e interés que demanda una tarea así cuyos resultados quizá no son apreciables ni cuantificables pero que indudablemente van a enriquecer profundamente nuestra vida personal y emocional.
Sin tratarse de una receta o de una fórmula, creo que hay aspectos o principios muy básicos para tener en cuenta a la hora de trabajar en saludables y positivas relaciones familiares:
1.- Establecer o asumir LOS ROLES ADECUADOS Y NECESARIOS al buen funcionamiento de un sistema familiar. Cuando la figura de uno de los padres se desdibuja, se lesiona o definitivamente se ausenta del grupo, o cuando damos a los hijos encasillamientos como "mayorcito", "pequeño", "único", además de roles de "pequeña mamá o papá", estamos estableciendo casi de manera automática diferencias bastante artificiales y desnivelando las naturales que deben darse y respetarse en el grupo familiar. El reconocernos como parte activa, vital de una familia nos va a comprometer a una sincera y genuina preocupación por los demás, también nos va a dar una visión responsable de lo que se espera y quiere de nosotros.
2.- Las buenas relaciones familiares se desarrollan y se fortalecen mediante UNA COMUNICACION ASERTIVA, esto es positiva, clara, directa, continua, enriquecedora. Una comunicación que no pretenda imponerse o convecer, que de a conocer no solo ideas sino también emociones y estados de ánimo, que se desarrolle tanto en el escuchar como en el hablar, en fin una comunicación que represente una ventana abierta a los demás a través de la cual nos dejemos penetrar a la vez que permitamos a otros darse a conocer.
3.- EL COMPAÑERISMO SANO es requerido también en el área relacional. Hay que desarrollar una verdadera amistad entre los miembros de una familia, conociéndose, cediendo tiempo o dejando de lado mis preferencias para compartir, no estando juntos por obligación como algo que no se puede evitar; solo así nuestro entorno familiar se va a constituir en la forma más cercana y segura de llenar nuestras necesidades más profundad de intimidad. No hay que ir a buscar más lejos lo que podemos cultivar con las personas que Dios ha colocado tan cerca de nosotros, es un engaño pensar que voy a poder mantener con los de fuera dotes de amistad a las que he renunciado con los míos.
4.- Unas relaciones familiares adecuadas requiere aprender a manejar A PERSONAS DIFICILES, CONFLICTOS, CRISIS Y A DESARROLLAR FORMAS CREATIVAS DE SOLUCION en el seno de la misma. El tener que lidiar con personas distintas, susceptibles de cambios, sujetas a circunstancias nos obliga a abrir nuestra comprensión hacia otras maneras de ver la vida a la vez que aprenderemos el respeto necesario a los demás con la sola consigna de la paz familiar. Indudablemente habrá que crear por igual, algunas maneras eficientes de evitar, manejar y reconciliar a las personas o los momentos difíciles que se den en el marco del diario vivir, respetando la esencia misma del ser individual e intentando comprender su situación dentro del problema. Si estas iniciativas son sinceras y nacen de una auténtica vocación pacificadora van a surtir el efecto deseado, enseñandonos también otras maneras distintas de reaccionar en situaciones límites.
5.- Tenemos que trabajar seriamente para MANTENER MOMENTOS ESPECIALES Y TRADICIONES FAMILIARES. El calendario normal trae muchas fechas históricas, conmemorativas y hasta comerciales; si deseamos podríamos poner en cada una de ellas nuestro sello personalísimo o lo que es mejor podríamos tomar iniciativas para procurar a nuestras familias ocasiones especiales, llenas de detalles significativos que se graben en sus corazones. También es recomendable no abandonar las tradiciones que se han mantenido desde antes y que puedan representar en nuestra vida un motivo de unión o regocijo con los nuestros. Hemos cedido muy fácilmente a otras costumbres y hasta a fechas importadas, que lo único que hacen es colocarnos cada vez más distantes unos de otros, terminando de completar un panorama nada halagueño para la familia de hoy.
6.- Indiscutiblemente la PRESENCIA DE DIOS, en nuestras vidas y en nuestras familias, va a llevarnos con toda seguridad a mejorar el área de las relaciones familiares. El creó al hombre y a la naturaleza con un diseño muy particular: una pareja inicial, hijos que se agregan, familia extensiva, y luego una gama de personas que se suman en distintos momentos de nuestra vida. Estableció también una regla de oro de aplicación ineludible para los que anhelan tener y mantener relaciones humanas satisfactorias: " Así que todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos ." Observe Ud. que este mismo principio fue enunciado por Confucio de la siguiente manera: "No hagas a otros lo que no quieres que te hagan a tí".
¿Hay alguna diferencia en el enunciado?. Seguro que sí. La clave de las relaciones correctas para la familia y entre personas en general NO RADICA EN EL "NO HACER", SINO MAS BIEN EN EL "HACER" y ¡ bueno! lo dejo con el desafío de todo lo que tiene que HACER para lograr esas relaciones familiares positivas, tan deseadas pero a la vez tan descuidadas.
Fuente:geocities.com
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Las mamás, más que los papás, se preocupan mucho por el tema del bilingüismo y de que sus hijos aprendan una segunda lengua o quizá una tercera. El cerebro humano tiene la capacidad de aprender muchos idiomas. El cerebro, como todas las partes del cuerpo humano, necesita estar activo y recibir estímulos constantemente. A más estímulos, más desarrollo y más capacidad cognitiva.
Nuestra memoria es nuestra personalidad y cuando, por desgracia, la perdemos quedamos relegados y condenados a ser simples vegetales. Sabemos que el estudio de un segundo o tercer idioma desarrolla nuestra capacidad memorística al tener que aprender nuevos sonidos, nuevas palabras. No sólo eso, sino que debemos ensamblar esas palabras de acuerdo con un entramado predeterminado y que nos es ajeno por completo: declinaciones, nuevas maneras de hacer plurales, verbos extraños, orden raro de las palabras, maneras desconcertantes de hacer preguntas… En resumen: un reto importante y necesario para nuestro cerebro.
El Dr. Francisco Mora, de la Universidad Complutense de Madrid, ahora visiting professor en la de Illinois, recomienda el estudio de los idiomas para mantenerse alerta en edades avanzadas. Yo soy de la misma opinión y recomiendo esta actividad siempre que puede y me dejan.
Estudiar idiomas en familia
Hoy quiero recomendar algo novedoso: proponer que la familia completa estudie un idioma, todos: mamá, papá, hijos… Supongamos que Pedrito, el niño de la casa de seis años, estudia Ingles en la escuela y sus padres ignoran ese idioma. Propongo que los tres lo estudien y que lo conviertan en un proyecto familiar. Así tenemos un proyecto en común que involucra a todos y que ayudará a la familia a permanecer unida y a afrontar juntos el reto de la lengua. Posiblemente reavivemos, con una variante, la antigua frase: La familia que estudia un idioma unida, permanece unida.
¿Cómo hacerlo?
Horarios: Dos días a la semana, una hora, puede ser más que suficiente, los lunes y los miércoles, o los martes y los jueves. Todos. Se hace un consenso acerca de la hora, que será sagrada. A la clase no se falta. Esto tiene que quedar claro
Metodología
Con profesor: Podemos contratar a un profesor que nos dé clase y nos indique qué tareas debemos hacer. Puede que el maestro contratado ponga reparos a las edades. Se le explica que la clase es de grupo familiar, o todos o ninguno, porque la idea es que todos tengan ese reto lingüístico.
Sin profesor: Como afortunadamente estamos en la era tecnológica, podemos seguir algún curso que impartan en TV. Si el curso aparece a las siete de la mañana, lo podemos grabar y verlo después. También podemos adquirir un método audiovisual de autoaprendizaje o apuntarnos a un curso en Internet.
Academia: La familia, el padre, la madre y Pedrito, puede asistir a una academia de idiomas. Es cuestión de encontrar alguna que tenga reputación y que acepte este grupo familiar. Puede que este sistema les parezca raro a muchos profesores y academias, pero insistan y expliquen que un conocido de ustedes, el Dr. Delfín Carbonell Basset, trilingüe y autor de 32 libros sobre el tema, lo recomienda vivamente. A los que viven en San Francisco, les recomiendo, para español, Casa Hispana, una academia de gran reputación.
Si la familia ya es bilingüe, puede intentar aprender un tercer idioma, alemán, por ejemplo. Nunca está de más y no ocupa lugar y estimula el cerebro.
Fuente:mamalatina.about.com
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Para diferenciar unas de otras vamos a dar detalles de cómo son cada una. En la familia rígida hay una dificultad grande para asumir, por parte de los padres, los cambios que experimentan sus hijos, aunque pase el tiempo y dejen de ser niños, los padres de esta familia los seguirán tratando como cuando eran pequeños, es una forma de no admitir el crecimiento por eso se muestran rígidos y autoritarios con ellos. En las relaciones un ejemplo de estos padres es cuando su hijo le pregunta, por ejemplo, que por qué no puede ir al parque a jugar y le contestan por que NO, sin dar razones de ningún tipo y si lo hacen lo más probable es que sea: “porque lo digo yo que soy tu padre/madre”.
Las sobreprotectoras como su nombre indica tienen una fuerte preocupación por proteger a sus hijos, pero lo hacen de forma descomunal pasan de una protección a una sobreprotección. Los padres retardan la madurez de sus hijos, no les permiten desarrollarse, ni por supuesto su independencia. Crean una idea pesimista con la evolución normal, es decir, dan por hecho que sus hijos no saben ganarse la vida, que no saben defenderse por si solos… el caso es que las repercusiones de todas estas cosas dan un resultado nefasto para los hijos que presentan un infantilismo en su personalidad.
La familia permisiva se diferencia de las demás por la pérdida de roles, es decir los padres no quieren caer en autoritarismo y como son incapaces de disciplinar a los hijos, se encubren con la excusa de querer razonarlo todo que desemboca en que los hijos terminen por hacer lo que quieran, sin control alguno. En definitiva los roles de padres e hijos se pierden hasta tal punto que incluso parece que los hijos mandan más que los padres, e incluso se dan caso en el que no se atreven a decir nada por si a caso el hijo se enfada.
Hay otro tipo de familia que se caracteriza por que los progenitores siempre meten a los hijos por medio, algo así como que los hijos son la pieza clave de la familia se centran en ellos, y ni siquiera hablan de la pareja, siempre lo sustituyen por los niños y esto es debido a que lo utilizan como un método de defensa, es decir, como no saben enfrentarse a sus propios conflictos utilizan sacan temas sobre sus hijos, como si ese fuera su único tema de conversación. En este tipo de familia centrada en los hijos lo que se busca es la compañía de los hijos, de esto depende su satisfacción personal. Viven exclusivamente para sus hijos.
Dentro de la familia inestable se puede ver que no llega a ser una familia unida, los padres no tienen metas comunes y eso les lleva al problema de no saber escoger cómo y cuáles son los principios que quieren inculcar a sus hijos, cuál es el tipo de mundo que quieren que aprendan sus hijos, se presenta una ambiente de inestabilidad que hace que los hijos crezcan el ese ámbito con una personalidad marcada por la inseguridad, la desconfianza, con una imposibilidad afectiva que cuando crecen los forma como adultos incapaces de comunicar sus necesidades, frustrados, con grandes sentimientos de culpa por no ser capaces de exteriorizar sus sentimientos.
Por último, la familia estable. En ella hay un claro reparto de roles, las enseñanzas y valores que se quieren dar a los hijos son claras, llenas de perspectivas y de futuro. Hay ilusión y se encuentran todos lo miembros unidos y queridos, dando como resultado seguridad, estabilidad y confianza. Cuando los niños crecen como han tenido metas y no solo las han conseguido sino que han sido apoyado y llenos de afecto, se convierten en adultos independientes y sin ningún problema a la hora de expresar sus necesidades o de mostrar afecto.
Estos los diferentes tipos de familias que se dan en nuestra sociedad, aunque no todo se puede encasillar, por su puesto que hay variantes, pero por lo general el centro neurálgico de las familias se puede comparar con alguna de ellas.
Pero lo interesante que no se nos puede olvidar es que debemos reflexionar sobre la importancia de las experiencias vividas, las situaciones que nos han aportado fortaleza o por el contrario debilidad, el carácter al igual que los valores, se fraguan en la familia y son las que nos condicionan y marcan la vida adulta de cada miembro.
Elimine de su relación la cantaleta, esto puede deteriorarla
por Administrator
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Aprenda a hablar con su compañero(a), escuchar y aportar ideas para mejorar lo que les incomoda.
Huir cuando algo no le gusta, quedarse en silencio o, por el contrario, regarse en prosa sin dejar hablar ni opinar al otro son los errores más comunes que cometen las parejas, sobre todo cuando han pasado la etapa del enamoramiento.
"Al comienzo, en la mayoría de las relaciones, los hombres son expertos para hablar porque es parte de su arma de conquista, y las mujeres, para escuchar. Con el paso del tiempo sucede todo lo contrario, ellos hablan y opinan poco", comenta Íngrid Gómez, psicóloga, asesora de procesos afectivos y creadora de Prosper Love.
Sin embargo, tal cambio no es un inconveniente, como sí lo puede ser el no saber comunicarse con el otro. Para ello, agrega la experta, existen algunos pasos que toda pareja debe poner en práctica, sobre todo cuando se trata de arreglar un inconveniente.
Ante un problema, lo primero es dejar que el momento de rabia pase. "Este es un tiempo en que la mente y el cuerpo se calientan, y es mejor no hablar para no herir al otro... Pero no se trata de que pase más de un día para hablar, porque el problema se puede agrandar", afirma Gómez. Según ella, es bueno torcer un trapo con mucha fuerza, sin decir nada; luego, respirar profundo varias veces y, si es posible, salir a caminar durante 15 minutos.
"Al regresar, es importante hablar desde el corazón, no desde el egocentrismo ni desde la parte racional, sino desde lo que se siente por el otro", aconseja la experta. Y lo que debe hacer es describir la situación de aquello que tanto le molesta, bien sea una actitud de su pareja o una falta. Recuerde que entre más claro sea, más fácil será para el otro interpretar sus sentimientos. En seguida, permita que el otro hable y opine y, finalmente, intenten llegar a un acuerdo, no para beneficiar más a uno que a otro, sino para el bienestar de ambos.
"La relación se hace entre dos, por lo que es necesario que estén dispuestos a hablar, a escuchar y a llegar a un acuerdo para mejorar en el futuro. Para un mejor resultado, busque un lugar diferente a la casa y sin los hijos", finaliza Gómez.
Parte del problema de la comunicación es que no sabemos escuchar.
No insista en lo mismo
Una vez superado el tema, evite ser reiterativo con las quejas y reclamos; la cantaleta aburre. Basta con que los dos hablen claramente, para llegar a un acuerdo. Luego, deje que su pareja empiece a hacer los cambios, que seguro le tomarán algo de tiempo. Sea paciente y tenga en cuenta la ley de la palabra: si sigue hablando del mismo problema o lo que no le gusta, terminará siendo una constante.
Fuente:eltiempo.com
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Trabaja la atracción. Para que el amor tenga éxito tiene que haber una gran atracción. Trabaja en atraer a tu pareja. Pero hazlo de forma natural y que salga de ti. La atracción puede ser física, intelectual, sentimental... pero debe ser una tracción enorme, ¡no lo olvides!
Respeta la máxima que dice que el amor es comprensión y complicidad. Deja los egoismos y piensa en tu pareja y en cuidarla tanto como te cuidas tú. Detalles toda la vida... Sé complice de los deseos de tu pareja.
Recuerda que el amor es comunicación. No tengas reservas, comunica todos tus pensamientos, ilusiones, preferencias, frustraciones, problemas, deseos, con tu pareja...
Sé positivo y sé feliz. El mejor antídoto para los problemas del amor es ser feliz. Pon de tu parte todo lo que puedas para ser feliz. Rodea tu relación de cosas positivas...
Consejos para eliminar malos olores de nuestro hogar
por Administrator
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Por lo general aquellas personas que tienen el hábito de fumar su olor luego se siente en todo el ambiente por donde transitan y este se impregna en los tapizados y cortinas. Un buen consejo para eliminar este mal olor es preparar tres cucharadas de vinagre y vértelas sobre un paño húmedo, luego de ello sacudir el paño con fuerza como si sacudiese una bandera. Otra buena opción es la de agregar el vinagre en un rociador y lo debe esparcir por el aire, esto porque el vinagre es muy bueno para repelente de olores fuertes como lo es el tabaco.
La cocina es otro de los sectores de nuestro hogar donde se acumulan los olores en especial cuando cocinamos alimentos como el brócoli, coliflor, repollo, entre otras coles. Para contrarrestar el olor de estos alimentos una recomendación es la de agregar unas nueces o avellanas con cascara en el agua donde hierve estos alimentos, puesto que con ello podrá absorber aquellos malos olores. En el caso que cocine pescados sobre su mesa de cocina situé una rodaja de jengibre con ello eliminará los malos olores.
En el caso que prepare comidas fritas para evitar que toda la casa quede impregnada con olor a fritura puede colocar en aceite de cocción y trozo de manzana con cáscara.
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Todas las ciencias que se ocupan del estudio de la conducta humana recalcan la importancia de las circunstancias familiares para la formación de la personalidad. Hay autores que afirman que 75% de la personalidad de cada individuo se forja antes de haber cumplido los ocho años.
Interaccion familiar
Las relaciones en la familia tienen características únicas: son íntimas, continuas, variadas y complejas; se dan en situaciones de trato directo y son complementarias.
La interacción se desarrolla en tres niveles:
1. No verbal.
2. Emocional.
3. Intelectual o verbal.
1. La interacción no verbal se llama también sensorial o gestual. Incluye el tono de la voz, la expresión del rostro, la proximidad física entre dos personas, etc. Parece que este nivel es el de mayor influencia en los primeros años, tanto por la asiduidad del nexo emocional entre padres e hijos como por la falta de recursos lingüísticos del bebé.
2. El segundo nivel, la interacción emocional, reclama la intervención del sentimiento: amor o desamor, aceptación o rechazo. Todos sabemos que un niño intuye con asombrosa agudeza cuando es amado o cuando no lo es, y también conocemos los efectos de apertura, seguridad básica, confianza, autoestima, etc., que ello produce en él. El amor engendra amor y el odio engendra odio. En todo caso, la indiferencia produce retrase en el desarrollo, cuando no regresión, tal como lo demuestra la conocida experiencia de Spitz en algunos casos de hospitalismo, en los que los niños bien atendidos desde el punto de vista físico enfermaban e incluso morían por falta de manifestaciones de cariño.
3. Por último, el nivel intelectual se refiere a la expresión verbal o racional de sentimientos, ideas, juicios o valoraciones. Este nivel no es sólo el que aparece más tardíamente, sino que se sustenta en los otros dos. Si existe una relación afectiva aceptante y aceptada, entonces la información verbal será objeto de mayor aceptación; en caso contrario será tanto más rechazada. Múltiples estudios han confirmado la influencia de los elementos emocionales en el desarrollo del lenguaje.
Cómo influye la interacción familiar en la formación de la personalidad infantil
En la base de toda necesidad humana yace una condición fundamental: el sentimiento de seguridad. La seguridad da confianza y ésta otorga audacia para aprender.
Existe la seguridad física, que consiste en saberse protegido contra todo ataque externo y en tener satisfechas las necesidades elementales (comida, casa, vestido, calor, etc.), y existe la seguridad psicológica, que es la que se produce cuando el niño se desarrolla en un ámbito familiar estable (de padres bien avenidos). La seguridad afectiva básica la experimenta el niño que se sabe querido por ser quien él es, es decir, que se sabe aceptado.
De la certeza de ser amado se derivan la autoestima y la confianza en sí mismo, que resultan fundamentales para que el niño muestre disposición a relacionarse y a dar todo lo que pueda a los demás. En otras palabras, la seguridad básica establece los fundamentos de una personalidad sana. Dar, cuando se hace con la naturalidad que se desprende de saberse querido, significa para el niño el primer paso hacia su actuación social. Es un dar que lo estimula para esforzarse por aceptar las reglas del juego que se le imponen (como la higiene personal, por ejemplo), y que le permite superar la fase egocéntrica de los primeros años para acceder a la fase de convivencia.
Este paso del recibir al dar conduce más lejos de lo que pudiera hacerla la mera relación entre dos personas, ya que incluye también el vínculo entre una persona más débil (el niño) y otra más fuerte (el padre) y que es símbolo de autoridad. Así, según sea la actitud del niño hacia su padre, será la actitud del individuo hacia la autoridad.
En virtud de la influencia de la familia se desarrollan los siguientes aspectos:
1. El lenguaje.
2. Los hábitos.
El lenguaje es una herramienta simbólica que permite la comunicación. En el niño representa la adquisición de recursos que le facilitarán enfrentarse a la vida y a su educación escolar.
Los hábitos se forman por medio de la repetición de ciertos actos y se manifiestan en la facilidad para obrar siempre en el mismo sentido, así como en la satisfacción que se experimenta tanto en la conducta externa como en la actitud interna (racional y afectiva).
La convivencia familiar favorece la creación de hábitos. Primero se trata de fomentar los hábitos externos de disciplina, orden, sinceridad, higiene, etc. Más tarde, a partir de la adolescencia, se formarán los hábitos internos a partir de ciertas convicciones que el hijo aceptará, no sin antes haber reflexionado sobre ellas por su cuenta.
¿Qué tanto permanece de estos hábitos adquiridos durante la infancia cuando el sujeto alcanza la edad adulta? Más de lo que el propio individuo puede suponer.
Fuente:sembrarfamilia.org











































