CAQUETÀ ECOTURISTICO.

CAQUETÀ ECOTURISTICO.

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El Caquetá encara el posconflicto con la esperanza de atraer turistas para generar empleo, conseguir la estabilidad y el desarrollo que esta región se merece. Cerca del 70% es una mancha verde donde no hay referencia alguna: ni hoteles, ni restaurantes, ni guías turísticas. Representa la densidad de la selva amazónica que imposibilita cruzar muchos lugares de la zona sur, donde la guerrilla de las FARC ha estado presente por más de medio siglo.

La Amazonía Caqueteña ha sido un rehén más entre el Estado y las FARC, ningún turista se ha aventurado pasar por este territorio donde muchos de sus propios habitantes han tenido que huir, dejar sus tierras y hogares por miedo a perder la vida. El Acuerdo de paz que firmó el Gobierno con la Guerrilla abre las posibilidades de tener un ecoturismo grande en la región. Tenemos un reto de cómo aprovechar estas oportunidades que nos brinda este escenario, para buscar nuevos empleos y recursos para el departamento.

Salta a la palestra el lado positivo de la guerra, que el 70% del Caquetá es casi virgen, por eso es importante para el desarrollo ecoturístico. Este es el departamento con mayor biodiversidad por kilómetro cuadrado en Colombia, contamos con sitios cuyo entorno natural son un privilegio: La Laguna en Cartagena del Chairá, Caño Cristales en San Vicente del Caguán, la Cueva de los Guacharos en Florencia, las caminatas ecológicas de La Montañita, los ríos de aguas cristalinas de Belén, San José Fragua, Yurayaco, y muchos más.

Los corredores ecoturísticos amazónicos que poseemos cuentan con la mayor flora y fauna que puedan encontrar los turistas en el mundo. Tenemos que prepararnos para este reto que se nos avecina, la clase dirigente tiene una gran responsabilidad de trabajar sobre este tema, organizando y reglamentando las zonas turísticas del Caquetá.

Hay que medir el impacto del ecoturismo para saber hacia dónde va, vendrán compradores de afuera a negociar las tierras, el ecoturismo es una gran oportunidad pero crea grandes problemas. Por eso, le corresponde al sector público y privado, como la Cámara de Comercio capacitar a los dirigentes empresariales para poder enfrentar los retos que exige el ecoturismo; como seguridad, hoteles, restaurantes, transporte, que actualmente no estamos preparados para ofrecer a los visitantes.

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