Igac llama la atención sobre el piedemonte de Caquetá

Igac llama la atención sobre el piedemonte de Caquetá

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Aunque todos los ojos hoy están puestos en Mocoa, el Director General del Instituto Geográfico Agustín Codazzi, Juan Antonio Nieto Escalante, advirtió que para evitar que otra tragedia de semejante magnitud se repita, la retina nacional debe estar bajo un territorio amazónico vecino al Putumayo.

Se trata de la zona del piedemonte del departamento de Caquetá, la cual presenta características similares a las de Mocoa: altas precipitaciones, prolongados periodos de lluvia, presencia de cuerpos de agua, una desbordada deforestación, suelos afectados y una deficiente planeación.

Esta área está conformada por terrenos de 14 municipios caqueteños, ubicados en inmediaciones o muy cercanos a la cordillera: Albania, Belén de los Andaquíes, Curillo, El Doncello, El Paujil, Florencia, Milán, Montañita, Morelia, Puerto Rico, San José del Fragua, San Vicente del Caguán, Solita y Valparaiso.

Estudios de la entidad revelaron que más de 979 mil hectáreas de este piedemonte están afectadas por el exceso del ganado y cultivos.

“Históricamente en Colombia, especialmente en las zonas de piedemonte, los centros poblados se han ubicado en áreas con características geográficas poco favorables, que los hace susceptibles a fenómenos amenazantes como las avenidas torrenciales y la remoción en masa. Si a esto le sumamos que tienen suelos perjudicados por la sobrecarga agropecuaria, la deforestación, entre otros impactos negativos de la actividad antrópica, el panorama se torna mucho más preocupante”.

Morelia es el municipio con los peores suelos, con el 82,5% de su área sobreutilizada por la actividad agropecuaria.

Le siguen Albania (77,5%), Valparaíso (71%), Milán (65,6%), El Paujíl (57,2%), Montañita (56,3%), Solita (50,2%), Curillo (48,8%), El Doncello (41,4%), Puerto Rico (35,5%), Belén de los Andaquíes (29,3%), Florencia (26,7%), San José del Fragua (23,9%) y San Vicente del Caguán (11,2%).

“Al quitarle la capa vegetal al suelo para la cría de ganado y la implementación de cultivos, éste queda totalmente desprotegido, lo que aumenta la inestabilidad del terreno. Si son zonas con pendientes inclinadas, como Mocoa y varios sitios del piedemonte, la vulnerabilidad es mucho mayor”, anotó Nieto Escalante.

El funcionario hizo una mención especial al área urbana de Florencia, la cual, según estudios generales sobre susceptibilidad a inundaciones, muestra que la mayor parte del casco urbano está sometido a esta contingencia.

“Por esta razón, se requiere urgentemente estudios detallados que permitan diseñar las acciones preventivas que sean del caso, para evitar que presenten situaciones de emergencia que se traduzcan en tragedia.

A los suelos ‘enfermos’ por la mano del hombre que comparten Mocoa y el piedemonte de Caquetá, se suma otro factor que desencadena remociones en masa: la deforestación.

Según un reporte del Ideam presentado en 2016, el departamento del Caquetá presentó la tasa de deforestación más alta del país, con la pérdida de 23.812 hectáreas. Esto se debió en gran parte a que dos de sus municipios, Cartagena del Chairá y San Vicente del Caguán, son los más deforestados en toda Colombia.

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